A brillar, mi amor

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Por Mariano D’Andrea

Como destellos. En revistas, en algunos programas que las rescataban de ese lugar en el que sus carreras, por alguna razón u otra, quedaron estancas. Así eran las apariciones de las mujeres que desde la televisión hipnotizaron a toda una generación gracias a su belleza y voluptuosidad. La idea, entonces, estaba ahí, al alcance de cualquier mente abierta. Solo había que darles un cierto contexto, rodearlas de buenos actores, hacerlas brillar, de nuevo.Ese es el gran atractivo de Mitos, Crónica del amor descartable, el nuevo unitario de la productora Rosstoc, que América emite los miércoles pasadas las 22.

La primera en aparecer fue la gran morocha argentina. Aquella que supo ganarse un lugar en las pasarelas y desde ahí saltar a la televisión con su flequillo a lo Cleopatra y sus cejas superpobladas. Susana Romero se puso, esta vez, en el rol de Susana Romero. Porque esa es la idea, en realidad, que el protagonista de la historia vaya rescatando, una a una, a los símbolos sexuales de los 80.

El protagonista es Martín Montesalvo (Germán Palacios), un operador de bolsa que, en un mismo día, ve como su vida cambia drásticamente. Por un lado, se convierte en el artífice de uno de los grandes negocios del año, hecho que le permite incrementar notablemente su patrimonio. Por el otro, descubre que su mujer le es infiel.

Su mente no resiste tanto cambio y sin pensarlo, busca refugio en su pasado. Allí, en el mismo cuarto que ocupó de adolescente, ellas lo esperan, siempre dispuestas y a todo color, en las paredes. Esos posters que tanto lo inspiraron en aquellas épocas, comienzan a ejercer en él la misma fascinación de antaño. Y es entonces cuando de alguna manera se convence de que son ellas las que pueden darle el sosiego que necesita.

Así, se descubre averiguando vida y obra de Susana Romero. Espiándola. Seduciéndola. Haciéndole el amor, mientras su mujer y el resto de la familia se preguntan qué es lo que le pasa.

El ritmo, el nivel de las actuaciones y la edición de este primer capítulo fueron más que promisorios. Y Romero no desentonó. Jugó a ser ella, supo entender cuál era el juego y salió más que airosa.

En los próximos capítulos, otras serán las diosas con las que Martín irá encontrándose: Adriana Brodsky, Silvia Pérez, Noemí Alan, Silvia Peyrú. Patricia Sarán y Mónica Gonzaga tendrán así una nueva oportunidad para volver a brillar.

~ por enescena en 5 Junio 2009.

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